domingo, 7 de mayo de 2017

Dónde vas?

Esto de contar las cosas que a uno le rondan la cabeza es, como poco, cortante. Pero dado que la audiencia sigo pensando que no existe, contarme a mi mismo intimidades no es para nada un problema. Más aun, puede ser hasta terapéutico.
Si pese a lo previsto, hay álguien que lee todo ésto se agradecerán comentarios y críticas. Buenas o malas, eso no importa, todo cuenta y todo suma :-)

Es domingo y me encuentro en casa de relax... He estado con una amiga de vinos por Navalcarnero (sin nombres por si acaso) y lo cierto es que ha sido una visita enriquecedora.

Tengo que confesar que desde la separación (que curiosamente aún no divorcio) he tenido una vida un tanto disipada... he tenido varios conatos de relación que han salido mal. El caso es que tampoco tenía claro porqué y esta amiga me ha ayudado a tener una ligera idea: según parece mi caracter es atractivo para el sexo opuesto pero, aunque según parece físicamente no estoy mal, no es ese mi mayor atractivo, sino que incito a buscar siempre algo más de una forma más rápida de lo que a mi me gustaría y eso puede dar al traste con una posible relación. PUES ME CAGO EN MI CARÁCTER 20 VECES y maldigo el que cuando yo he ido así no ha habido correspondencia.. un poco lo de quien a hierro mata, a hierro muere.

No ha sido el caso con mi último matrimonio. Lo cierto es que todo allí fue más de otra manera, más pausado, mejor hecho.. y sin embargo ha tenido una muerte prematura absolutamente inesperada y no deseada. He sido muy feliz con ella, hasta el punto que no me importó pasar de nuevo por vicaría con el pensamiento de que esta vez había acertado. Sin embargo, es triste ver como si algo no se cuida, puede morir en cuestión de unos pocos meses y hacerte otro agujero más en el alma que debe ser tratado. Será cuestión de sacar como de todo la lección aprendida, hay errores que si se identifican como tales, no los vuelves a cometer. Habrá nuevas experiencias y nuevos errores que intentar minimizar pero no los mismos.

Vaya desde aquí mi más sincero cariño hacia ella, ¿amor aún? puede ser, aunque sea consciente de que se terminó. Como digo he vivido 5 años maravillosos y eso nadie me los quita. Ocupará un hueco en mi corazón para el resto de mi vida que tendré que rodear de callo para que no duela pero ahí estará.

Esta entrada no es para nada un dechado de virtudes literarias, muy al contrario, soy consciente de estar divagando, pero los improbables lectores me perdonarán, pues no es más que el fiel reflejo de un caos en la mente que debe ser puesto en orden y faltaría a la realidad si tratara de maquillarlo con las palabras. Es así, estoy confuso y eso se plasma en mis pensamientos que es lo que reflejo con lo que escribo. De ahí el título de hoy: ¿Dónde vas?

Puede parecer que estoy fatal y que lo de estar confuso es un estado lamentable, pero algo diferencia hoy de hace 7 años, y es que mentalmente estoy más preparado que entonces y enfoco mejor (que no con la vista, pues la presbicia empieza a llmar a la puerta.. jajajajaja).
Creo firmemente que soy alguien más equilibrado y capaz de hacer frente a dificultades de todo tipo: económicas, sentimentales y mentales.. jejejeje. Ya no tengo pavor a la soledad y aunque siendo sincero no es algo que prefiera, ya no me quita el sueño a la manera de entonces.

Tengo en la mente muchas cosas, algunas predominantes, otras meros accesorios, pero será balsámico ponerlas en orden aquí. Iré escribiendo de ellas por orden de importancia así que.. volveré a la carga.


Y si: es una amenaza :-))


SER YO DE NUEVO.... OTRA VEZ

SER YO DE NUEVO.... OTRA VEZ

Bueno... pues otra vez por aquí. Han pasado 7 años desde que publiqué por última vez y fue mi primera incursión en esto de la literatura blogística. Fue breve pero enriquecedor: unas pocas entradas en las que relaté la historia de mi divorcio y abrí mi interior ante unos pocos lectores que, parece ser, no quedaron muy decepcionados al leerme.

No recuerdo la razón por la que dejé de escribir: pereza?, cambio en la situación que motivó el comienzo?, no lo se muy bien... pero el caso es que si recuerdo que me agradaba manifestar al viento cómo me sentía pese a que el potencial auditorio de esas reflexiones era, en principio, escaso.

Y porqué otra vez?... pues casi con seguridad por el mismo motivo: Un cambio en mi vida que me ha vuelto a llevar a una situación similar: otra separación. Más maduro, más experimentado, menos frágil, más asentado mentalmente y con 7 años más pero con interesantes similitudes:
 - Vuelvo a vivir sólo pero esta vez me ha costado menos comenzar a adaptarme (del todo tardará, me imagino)
 - El futuro vuelve a ser incierto, pero ya no me asusta tanto
 - La voyanza económica brilla por su ausencia, pero ya he demostrado en otras ocasiones que es un obstáculo secundario y sobre todo salvable.
 - Sigo encontrándome bien, aunque peine más canas que antes.
 - Al igual que la otra vez, proyectos vitales de esos que luego no cumples vuelven a rondarme la cabeza: gimnasio, sanear económicamente, avanzar profesionalmente... y porqué no? ese viejo anhelo de vivir una vida más tranquila y satisfactoria en mi rincón de curación de las heridas, aunque de ello me gustaría hacer un monográfico en otra entrada.

Todo ello, insisto, desde una perspectiva un poco distinta: la de álguien con más experiencia.

Me voy a contar a mi mismo cómo evoluciona todo ésto a traves de este medio. Y digo a mi mismo, porque no tengo en mente que sea mínimamente público ni interesante. No olvidemos que ésto es sólo un ejemplo más de un divorciado, múltiple ya en mi caso, que no creo despierte ningún interés en los ajenos y, los cercanos, salvo alguna honrosa excepción, no lo conocerán.

Ésta por tanto es la primera de las que espero sean muchas entradas contando cómo me va y cómo evoluciona mi vida. Quién soy, a dónde voy, qué quiero hacer con mi vida...

Be water

lunes, 26 de abril de 2010

Los milagros existen

No hace mucho tiempo comentaba a un gran amigo una reflexión vital. Le contaba que, cuando era adolescente me ocurrió algo que hoy en día no he podido todavía explicar del todo:

Eran las fiestas de Miraflores de la Sierra. Había ido allí con mi buen amigo Julio que tenía familiares residentes. A cambio echábamos una manó a su tío en la vaquería ordeñando, limpiando, dando de comer a las vacas y cabras. Esa labor se hacía dos veces por día, a las 5 de la mañana y a las 5 de la tarde. La verdad es que el resto del día lo empleábamos en juerga, fiesta, diversión... agotador, no había tiempo ni para dormir, a lo sumo una o dos horas entre actividad y actividad. En medio de esa vorágine, una noche, poco antes de ir a la vaquería, uno de los amigos de allí y yo conocimos a dos chavalas que volvían a casa de fiesta y entablamos conversación con ellas (lo que es la juventud, sin complejos..). El caso es que la que me tocó en suerte era una chica rubia, guapísima y muy dulce, Marimar, de ella mantengo el recuerdo de su rostro y de que seseaba de una forma graciosa y a la vez atrayente. Acabamos casi llegando tarde a la labor de vaquero pero pudimos quedar al día siguiente.

Y así fue, la busqué entre las muchedumbre congregada entorno a la barbacoa comunitaria y la encontré. Estuve con ella toda la tarde y noche. La magia iba en aumento cada instante que pasábamos y el sentimiento al parecer era mutuo.

Por la noche, al final de la jornada, la maldita inexperiencia juvenil hizo que siguiera con ella el mismo guión que con las otras chicas con las que me había enrollado: ir hasta dónde me dejaran sin pensarlo. Mis besos, mis caricias iban ganando terreno sin afianzar el conquistado y llegó el momento en que me tuvo que parar de la forma más dulce que nunca habían empleado conmigo pero firme a la vez. En ese momento me di cuenta del error y pedí perdón arreglando (o eso creía yo) el fallo de haber estropeado algo que era tan bonito que tendría que tener cárcel...
El caso es que el resto de la noche, siguió siendo idílico: paseo bajo el majestuoso manto de estrellas de una noche de verano en la sierra madrileña, la tranquilidad que se respiraba en las afueras del pueblo, el canto de grillos. La calidez del momento compensaba con creces el refresco de la madrugada serrana.. en fin.
La fatalidad hizo que al día siguiente ella tuviera que irse a Madrid. Me dejó escrito en una servilleta su número de tlf y yo hice lo propio con el mío (por aquel entonces no había telefonía móvil). Al volver yo también a Madrid, la nube en la que me encontraba desapareció bajo mis pies cuando me di cuenta que había perdido la servilleta. Desesperado, la única información que tenía era que vivía en San Sebastián de los Reyes, un pueblo al norte de la capital.
Cuando estaba dispuesto a recorrerme el pueblo a pie, en fiestas (famosas por sus encierros) recibí una llamada suya. Hablamos largo tendido y quedamos en que me volvería a llamar. Esa fue la última vez que supe de ella. Por supuesto, a la semana siguiente recorría ese pueblo de cabo a rabo y, por supuesto sin resultado. Volví a Miraflores con la esperanza de que alguien supiera de ella pero nada...

El análisis que siempre hice fue que de alguna manera yo la había cagado y había estropeado algo que cada persona tiene sólo una vez en la vida, un flechazo, un sentimiento que te hace flotar y que al mismo tiempo, si sale mal, te hace sufrir. Soy consciente de que todo aquello pudo estar influenciado por el romanticismo que rodea la adolescencia y de que quizá ella no tuviese la misma sensación, pero no creo. Al final, la resignación hizo que admitiese que eso no volvería a pasar pues había perdido mi oportunidad....

Pues bien, LOS MILAGROS EXISTEN. Contra todo pronóstico y, en un momento de mi vida en el que algo así resultaba poco menos que imposible, después de 23 años vuelvo a tener esa sensación. De la forma más insospechada, de la manera más simple posible, este fin de semana regresé a la adolescencia, me desparecieron los signos de la edad, y de nuevo he vuelto a sentir que flotaba en una nube por unos instantes. No ha sido nada premeditado, muy al contrario, la filosofía de vida dictaba un comportamiento radicalmente distinto al que he tenido. La conocí hace dos semanas pero ha sido este fin de semana cuando, de forma inesperada, ha surgido un sentimiento que pensaba muerto y enterrado, olvidado, relegado a ser un recuerdo de tiempos pretéritos que de vez en cuando acudía a mi mente para manifestar que alguna vez estuve vivo y supe lo que era la felicidad, aunque sólo fuese una tarde con su noche, unas maravillosas horas.

Anoche de nuevo tuve esa sensación y pese a mi falta de fe, ruego a Dios que esta vez no pase nada que lo estropee. Pido una oportunidad al destino que tantas veces me la ha negado.
Mi alma, a la fuerza rodeada de una coraza blindada se ve otra vez expuesta a ser vapuleada pese a las advertencias de la razón. No se muy bien cómo acabará ésto, pero la posibilidad de que se pueda prolongar en el tiempo esa sensación aunque se atempere por el paso de éste, merece la pena. Y tengo claro que si sale mal volveré a sufrir pero hoy, en este instante, estoy dispuesto a correr ese riesgo, a volver a ser vulnerable.
Espero que los años me hayan dado también sabiduría para mantener la ilusión, en mi y en mi pareja, para perpetuar en el tiempo la nube que sostenga esa relación.

Puede ser que me esté precipitando, que esté lanzado las campanas al vuelo demasiado pronto, pero es lo que me pide el cuerpo, lo que no puedo evitar por mucho que me den miedo las posibles consecuencias y así lo voy a hacer. Mañana puedo estar lamiendo mis heridas de nuevo pero hoy, lo que es hoy, voy a disfrutar el momento. Hoy voy a ser feliz, mañana.. Dios dirá


domingo, 4 de abril de 2010

LA CHICA DEL VESTIDO GRIS

Bueno, tras los días reparadores en la playa, vuelta a empezar con la rutina.. ¿rutina? leche, si no paro!!... Soy al revés de todo el mundo, me fui de vacaciones de viernes a miércoles y ese día, cuando todo el mundo tiraba para Levante, yo volvía ya con las pilas cargadas. Y eso porque dada la precaria situación económica que me ha generado el comenzar desde cero y la financiación de una vida socialmente agitada, necesito currar más de lo debido y cualquier oportunidad de sacar unos eurillos más no la desaprovecho.
Tengo que currar de jueves a domingo, de 11 a 13 y de 17 a 21. Bah!, como no madrugo, puedo salir por la noche y lo sorprendente es que pese a acostarme sólo tres o cuatro horas antes de tener que salir pitando, no estoy como para que me arrastren, sigo aguantando aunque lo cierto es que empiezo a pensar en levantar un poco el pie del acelerador, más que nada para que no me ocurra como a Fernando Alonso en el Gran Premio de hoy, que se me queme el motor.
Por otro lado, es que me lo paso genial, conozco gente guay, me río con mis amigos y no se me hace eterna la noche, al menos de momento. Parece que he encajado bien ésto. Además, no cada día, pero si de vez en cuando, vas teniendo sensaciones agradables (también de las otras, pero eso forma parte del guión) tales como la que anoche tuve:
Normalmente, a las chicas que no son tus amigas, los tíos es lo que tenemos, que la mayoría de las veces las contemplas como objetivos potenciales de tu voracidad vampírica. Luego, no sacar los colmillos es lo habitual, pero no dejas de tener ese pensamiento. Pues bien, anoche, vi a una chica, la chica del vestido gris, preciosos ojos claros, profundos como espejos y una sonrisa capaz de deslumbrar a Stevie Wonder. Alguna otra vez la he visto en Adraba (o eso o en mis sueños), la discoteca que últimamente frecuentamos y por alguna extraña razón no despertó mis instintos depredadores sino otros que creía ya enterrados y olvidados en el baúl de los recuerdos adolescentes, cuando tenías aquellos idílicos flechazos y pensabas que esa podía ser la mujer de tu vida. Fue sólo un momento y nunca me hubiera atrevido a intentar conocerla, pues aunque no lo parezca, soy de naturaleza tímida, pero la mera aparición fugaz de ese sentimiento indica que debajo de la imagen de roca fría subyace vida donde sólo situaba muerte. En fin sólo fue un momento y sigo fiel a mi filosofía actual de vivir la vida (suponiendo que el destino no juegue conmigo y me haga conocerla porque entonces....), pero de cara a un futuro que ya creía perdido puede que aún exista esperanza para un desahuciado como yo en eso del amor...

domingo, 21 de marzo de 2010

¿desbocado?

Tal y como pensaba cuando mi situación cambió, voy cubriendo las típicas etapas que todo el mundo coincide que debe pasar toda persona que cambia de estado de forma tan radical a como lo he hecho yo: Todos tienen el tiempo de tristeza, el de melancolía, el de superación, el de hiperactividad...
Pues bien, pasadas las primeras, me doy cuenta de que estoy absolutamente inmerso en esta última. Hoy, domingo, por primera vez en toda la semana, tengo el ratito de relax en el que no tienes nada programado, que puedes dedicar a hacer lo que te venga en gana o, simplemente, no hacer nada...
Es impresionante comprobar que desde el lunes mirando hacia atrás e incluso mirando al futuro cercano, toda la agenda está llena de programaciones, actividades, compromisos, etc. Y no es que lo haga aposta, no voy buscando actividades por hacer algo, simplemente surge..
Mi memoria en detalle a largo plazo, como Dory, la amiga de Nemo, no da para mucho, pero recuerdo no haber parado en toda la semana: martes: trabajo intenso y excursión en bici por el barrio (por fin una temperatura aceptable)
El miércoles además del trabajo, cursito de pádel y quedada con mi amiguete Fernando que, sorprendentemente acaba a la una de la mañana tomando copas por Latina.
El jueves (víspera de fiesta), primera toma de contacto del que todo indica pensar será el edificio en el que trabaje a partir de septiembre, con el consecuente aturullo de proyectos tecnológicos, trabajos por realizar, decisiones que tomar que van a condicionar mi futuro a medio plazo... Por la tarde, partidillo de pádel con los compis del trabajo y claro, mi amiguete Alberto, compañero de viaje en este duro peregrinar de recién divorciado, propone salir por la noche con el resultado previsible de regreso a las tantas de la mañana.
El viernes es fiesta si, pero yo, como soy así me he comprometido a sustituir a un compañero en sus labores de fin de semana, por lo tanto, ¡hala!, a trabajar, menos mal que es por la tarde y tengo tiempo de recoger un poco la casa, que falta le hace. El trabajo termina a las nueve y... claro, no voy a dejar la oportunidad de salir. Quedo con una buena amiga, a la que hace mucho tiempo que no veo y fiestón hasta las mil.
El sábado soy invitado a una barbacoa como celebración de un cumpleaños pero resulta que es en un pueblo a más de una hora y media de viaje, ¡fruslerías!, ¡¿qué es eso para mi?!. Hora y media de ida, colesterol party y partidita de mus, ¡ayyyyyyy!, ¡el vicio!, ¡como no me gusta!....
Vuelta a Madrid, otra hora y media de viaje con el tiempo justo para llegar, darme una ducha, cenar algo y... si, lo habéis adivinado, Alberto dispuesto a otra noche de juerga.
Pues es que tengo que sustituir al compañero el domingo a las 11:00 en el trabajo.
Ya, pero hoy no llegamos muy tarde.
Bueno, está bien, vamos para Adraba que nos invita Carla, RRPP de la disco a la que vamos últimamente. Gran chica esta Carla, pero tiene una marcha difícil de seguir.
Allí, esa noche como en las últimas ocasiones, conocemos a un montón de gente muy maja y, ¿cómo nos vamos a ir ahora, con lo bien que nos lo estamos pasando?. En algún lugar de mi mente, estaba temiendo que álguien dijera eso. Lo peor es que quien lo dice SOY YO. Otra vez hasta las 6 de la mañana y eso haciendo un esfuerzo por no quedarnos a desayunar.
El domingo es patético, me cuesta hacer que no vean a un zombie en la cabina de sonido del teatro. (El curro es de técnico de sonido). Lo que más miedo me da es que lo consigo. Para terminar, tengo comida familar. ¿Cuánto tiempo hace que no asisto a una? ni se sabe...
Así, después de una siestecita reparadora, tengo este rato para hacer balance y pensar en lo que se me avecina: ¡¡¡¡¡¡¡¡semana de curso!!!!!!!!!, todos los día acabando a las 9 de la noche tras 6 horas de curro, una para traslado y comida y, 6 HORAS DE CLASE DE SISTEMAS OPERATIVOS... ¡ayyyyyy! ¿palmaré en el intento? creo que no pero ¡leche!, me va a costar.
Por supuesto, el viernes según salga del curso, ya tengo plan, menos mal que es ir a Santa Pola donde espero recuperar fuerzas...
Cuando empezó todo ésto, tenía la sensación de que ya no tenía edad para volver a las andanzas de cuando, con 20 años, tenía mogollón de aventuras. La verdad es que de momento, no soy el abuelete que pensaba y lo llevo bien, el cuerpo aguanta y mientras sea así, ¡que me quiten lo bailao!. No dudo que llegará la fase de apaciguamiento y que frenaré un poco, pero mientras tanto voy a seguir siendo fiel a la filosofía planteada: disfrutar de todas las fases pues todas tienen su parte positifva. Gracias Van Gaal, cuánto bien has hecho con la famosa frase (siempre positifvo, nunca negatifvo) aunque sea de forma adaptada.

lunes, 8 de marzo de 2010

Allí donde lamo mis heridas

Todo el mundo tiene, o eso creo yo, un sitio al que le gusta ir como los animales heridos a lamer sus heridas en la guarida, un sitio donde cargar pilas. Es ese sitio donde permites a tu conciencia, responsable y cargada de tareas, relajarse por un tiempo y liberarla de las preocupaciones que ocupan casi la totalidad de su tiempo.
Yo también tengo ese sitio, por eso cuando mi gran amigo y compañero de andanzas en ese sitio (y en casi todos) me propuso hacer una excursión rápida de viernes tarde a sábado tarde a Santa Pola, no me lo pensé ni un momento. Desde que con 18 años fui por primera vez allí con él tuve la sensación de que aquel sitio iba a ser muy especial para mi.
Para empezar es mar. Adoro el mar, yo que soy del interior y que me paso la mayor parte del tiempo sin olerlo, cuando pasa mucho tiempo sin visitarlo, tengo una especie de síndrome de abstinencia que no es fácilmente identificable como tal pero que cuando me lo quito contemplando el horizonte marino, escuchando el runrún cadencioso de las olas, oliendo el salitre, haciendo que inunde mis pulmones y notando que una paz inmensa me invade, me doy cuenta de lo mucho que lo he necesitado sin darme cuenta de ello.
¿Y qué tiene Santa Pola de especial que lo distinga del resto de pueblos costeros de este país o de cualquier otro? Pues para el resto de las personas nada. Tiene su paseo marítimo como todos, su puerto pesquero, sus calles de villa costera levantina, tan típicas y repetidas en cualquier pueblo de Alicante, Valencia, Castellón, incluso todo el Mediterráneo. Pero para mi, y unas cuantas personas que conozco que creo que compartirán ésto, aquel sitio tiene de especial la sensación vital que provoca estar allí. Si, el solo hecho de andar por sus calles, departir con su gente, notar que la vida allí es distinta, más relajada, con otra filosofía. Por supuesto la gran cantidad de buenos recuerdos acumulados durante años es otro factor importante pero es que siempre fue así, desde el primer día que lo visité.
Los amigos que viven en Madrid y van (o iban) allí de vacaciones y los que viven todo el año, son muchos, algunos que todavía conservo, otros cuyo contacto perdí y seguro que nunca veré, pero de todos ellos guardo el recuerdo de muchas experiencias de juventud y, la inmensa mayoría de ellas, me hacen sonreír cuando acuden a mi mente.
Aquello empezó siendo un sitio de vacaciones y al poco se fue convirtiendo en lugar de peregrinación en cualquier momento del año, especialmente en aquellos momentos de bajón personal, agotamiento laboral o malestar sentimental. No era raro que un viernes, al salir de trabajar a las 10 de la noche de la academia que regentábamos con tan sólo 18 años, se produjera la siguiente conversación:
- Joder, estoy agotado, me duelen hasta las orejas
- Pues ya somos dos
- Tengo unas ganas de coger la cama y darle una paliza de las de 10 horas....
- Pues no sería mala idea, pero creo que lo que nos vendría mejor sería una copeja en El Pedal (bar de copas de Santa Pola).
- Bueno, son menos de cuatro horitas, si salieramos ahora, estaríamos allí con tiempo de ver a la gente.
- ¡No hay huevos!
- ¿que no?, llama a casa que te vayan preparando una bolsa con cuatro chorradas que yo voy a hacer lo mismo. Seguro que nos encontramos allí a más de uno de la panda.
Y claro, lo hacíamos. 425 km aprox. en menos de 4 horas y para pasar el finde y terminar comiendo el domingo un caldero en un chiringuito a 10 metros escasos de las olas.
Este viernes pasado me sonó a eso (no sólo a mi) y así fue.
También se dio el caso de pedir una semana de vacaciones sólo para recuperarse de un amor frustrado o al menos empezar la recuperación e irme allí sin nadie más. Dar largos paseos a la orilla del mar, terminar en el espigón del puerto y sentarse allí a disfrutar de ese tremendo espectáculo, llorando a veces no sólo por la tristeza provocada por ese desengaño, sino de emoción pura.
No es preciso decir que, ahora, con 40 años y después de la peor experiencia de mi vida, he vuelto allí, provocando también el mismo efecto balsámico. ¿existe algún sitio mejor donde cicatrizar las heridas del alma que allí donde estás a gusto y simplemente el aire y la contemplación de un paisaje te acarician el corazón y lo acunan casi como el mejor de tus amigos?

miércoles, 3 de marzo de 2010

dies abominabilis (día horrible)

Todos tenemos días malos y días buenos. También extremos: días en los que te sientes feliz de vivir y días en los que más vale no haberte levantado de la cama (estos últimos son sospechosamente más famosos). Pues bien, hoy ha sido uno de los famosos para mi.

El presagio no fue nada bueno anoche, mientras cenaba, me llamó el casero. Además de parlotear y preguntarnos cómo nos iba, decidí comunicarle el importe de factura de calefacción que, según el intermediario que facilitó el alquiler, era por cuenta del dueño puesto que era una cantidad pequeña por los paneles solars que adornan el techo del edificio...
Pues bien, el casero no tenía ni idea de dicha cláusula que, por supuesto no aparece en el contrato de alquiler y manifestaba que, por lógica, el gasto producido por mi debía pagarlo yo. ¡Claro que es lógico!, por eso se lo insistí varias veces al listorro que sólo quería una comisión fácil. 140 euros de vellón este mes y otros tantos durante los meses de frío con los que no contaba en mis presupuestos....

La mañana no comenzó mejor: me levanté temprano con el ánimo de prepararme la bolsa con la ropa de deporte. ¡Hoy daba mi primera clase de pádel! , ¡qué ilusión, voy a poder dejar de ser el paquete en los partidos organizados con la gente de la ofi!. Pues pese a haber madrugado más, no entiendo porqué, llego tarde a la ofi, bueno, al menos sin tiempo para tomerme el cafetito relajante de llegada al trabajo...
Por supuesto, el día no podía ser tranquilo y falto de sorpresas y de carga de trabajo extra. Bueno, pensaba, luego, a la hora de comer, me relajo en la clase de pádel, que me hace ilu.
¡Y una leche!. Me llama la señora de la limpieza que he contratado un día a la semana para que de un repaso a mi casa (ya, podría hacerlo yo, pero así tengo más tiempo y es muy económico) y me dice que no hay corriente eléctrica. ¡Pero si cuando yo me fui no había problema!.
Indago y tengo varias llamadas frustantes a Iberdrola: llame usted al teléfono de atención al cliente - eso es cosa de averías - no, no , no, eso lo gestiona cobros y facturas........ Me ca@#* en las puñ+*#ras operadoras... si, ahora me río cuando estoy escribiendo ésto, pero esta mañana...
Al final me dicen que hay una factura pendiente de 44,15 € y que avisaron en noviembre del corte. Yo entré en la casa el 1 de diciembre y por supuesto vivía ajeno a la espada de Damocles que pendía sobre mi cabeza hasta que me la ha cortado. Pues bien, con la referencia del pago en la mano, busco un Banco Popular, donde me ha dicho la señorita que puedo pagar hoy a cualquier hora, no tienen horario de pago de recibos. Miro en la cartera, en los bolsillos y ... tachán 43,50 euros ¡de coña! tengo que pasar por un cajero antes y son las 12:45, la clase de pádel de las 13:00 a tomar viento fresco, ¡empiezo bien el cursillo!. Bueno, tranqui, me da tiempo, al menos a pagar y tener hoy suministro, ¡hay que ser positivo!.
Llego a la primera sucursal del Popular que encuentro, en la ventanilla un empleado de los de 60 y pico años con una cara de amargado peor que la mía: mire usted, señor, con número de referencia no vale, le tienen que dar una cuenta bancaria. MMMMlsfjgskgfs!, vale, llamo a iberdrola: diez minutos de espera y... no señor, el empleado del popular lo tiene que hacer, no necesita cuanta bancaria. MMMMMMMMMMsdlfhsokshkfhskhfa, mire, me dicen que no... pues dígale a la señorita que sin eso no hay ingreso (dice el empleado amargado).. pues dígale al señor del Popular que no es necesario y no tengo ninguna cuenta... MMMMMMMsjdhfksjhkehriuewyriwehriewhriwehiekhskhfskhuri!!!!!! Ya no podía más, los dos ineptos tirando la pelota al tejado del otro y el único perjudicado yo. Opto por no seguir con el diálogo de besugos, le doy las gracias al empleado con mi más irónica sonrisa y cuelgo a la inepta de Iberdrola.
Busco otro banco en el que se apiaden de mi y sorprendentemente encuentro un BBVA donde me permiten hacerlo en el cajero pero, estaba claro, no podía ser de otro modo, "tarjeta defectuosa, consulte con su banco" (habiendo sacado ya en otro cajero con la misma tarjeta) miro alrededor y tengo la sensación de que la gente que pasa me mira como diciendo: "pobre, no me gustaría estar en su pellejo". Por suerte, en este banco han habilitado un puesto especial que permite pagar los recibos con billetes y, no sin dificultades, logro pagar el dichoso recibo, llamo a iberdrola y la que me atiende, por fin, es la inteligente y logra gestionar el reenganche.

Pero faltaba la tarde, no me iba a escapar. Por alguna extraña razón, telefónica decide hoy tener una avería masiva en el suministro de ADSL y, claro, todos me llaman a mi: "horror, no funciona la internelllll!!", "no podemos vivir sin ella" pedimos al mago de la informática que nos lo resuelva. Si, si, mago pero no DIOS. Pues ésto, tan fácil de entender, no les entra a los que están desesperados por no tener "internelllll"

Sólo me hubiera faltado llegar a casa y no tener corriente, pero afortunadamente parece haber pasado el lapso de tiempo de mal fario (me doy cuenta que han pasado 24 horas desde los primeros síntomas) o eso creo. Espero que España haga hoy un buen partido ante Francia y al menos me divierta un rato....

En cualquier caso, tengo que decir a los malditos hados malignos que no, que ya no pueden conmigo tan fácilmente, que por supuesto no van a lograr que yo me caiga sino más bien al contrario ;-) ;-))))). P O S I T I V O. Recuerda Van Gaal: ahora "Siempre possitifvo, nunca negatifvo"...

miércoles, 24 de febrero de 2010

Bienvenidos a la República Bananera de mi casa

Pues bien, creo que voy a seguir intentándolo. Como ya dije, al final, el empezar a teclear me relaja un tanto y seguro que Elena tiene razón cuando dice que esto es terapia...



Ahora se presenta el dilema de qué contar, qué puedo decir que no se haya dicho y, es en ese momento cuando me doy cuenta de que no importa, que todo ésto tiene sentido si lo que escribo me sale del corazón, tal como dijo alguno de los pocos lectores que tuvieron a bien entrar a ver qué decía en mi presentación.

La vida en solitario no está nada mal. Tiene sus inconvenientes tales como una cierta morriña nocturna cuando llegas de trabajar y los únicos que pueden escuchar tus andanzas del día son los peces del acuario. Por lo menos ellos no critican lo que les cuento... Ahora bien, tiene sus ventajas que, con el tiempo se van haciendo más y más patentes: No tengo que consultar con los peces qué canal de tv queremos ver, esto es una dictadura y aquí se hace lo que yo mando. Los pobres acatan como buenos ciudadanos de mi república bananera. Puedo vestir en casa como me da la gana, incluso, con el permiso de la temperatura, ir en pelotas si me place, el dictador no viste mal ni hace el ridículo, crea modas. En mi República, viene como invitado o invitados quienes son mis amigos, no tengo porqué aguantar diplomáticos de otros países que no me caigan bien. Puedo entrar y salir de la República cuantas veces me venga en gana y por el periodo deseado pues el toque de queda sólo reza para los peces, cuando se les apaga la luz automáticamente. Puedes poner en tus terrenos los edificios y adornos que tú crees que son funcionales y/o para ti tienen algún atractivo y, salvo el económico, no hay ningún factor ni opinión más. Les pregunté a los peces en un referendum sobre el mobiliario pero... no votaron, ¡qué poco civismo! o.. ¿es posible que sepan que si el resultado no me agradaba, hubiera hecho fraude electoral...?
Es cierto que mi República es pobre y el dictador no se enriquece, pues los habitantes no producen y las continuas actividades de éste son caras de mantener pero aún así, los ingresos son exclusivamente para cubrir los gastos y para financiar esas actividades, nada de ayudas al extranjero ni a habitantes descontentos y/o ociosos.
Pues bien, todas estas jilipoyeces tienen su trasfondo, que seguro que muchos entenderían y reconforta cuando piensas en ello. Poco a poco te vas dando cuenta de que la casa que tanto te cuesta mantener y poner en marcha se va convirtiendo en tu HOGAR y, ya sabemos que los humanos somos animales sedentarios que consciente o inconscientemente tienen a buscar un refugio propio donde sentirse bien tras las largas y agotadoras jornadas para disfrutar de momentos de descanso y relax.



Yo lo voy consiguiendo, lento, pero seguro. Lo demás, ocio, diversión, etc ya va llegando, tendré que hablar en otras entradas de la apretura de la agenda del recién divorciado, de lo que espero de esta vida, de la posibilidad de encontrar a álguien que se convierta en la primera dama... pero "eso son otras historias y deben ser contadas en otro momento". No recuerdo bien en qué libro aparece esta frase a menudo y me quedó grabada en la mente ¿La Historia Interminable?. No se...